test top website

Botox: 9 preguntas, 9 respuestas

Un resumen de los falsos mitos relacionados con el tratamiento estético a base de toxina botulínica, una de las técnicas de rejuvenecimiento más eficaz y segura del mercado, que favorece la prevención de arrugas y garantiza la naturalidad de sus resultados.
Es un hecho: uno de los tratamientos más demandados y utilizados tanto en España como en el resto del mundo es la toxina botulínica. Y es que si hay algo en lo que coinciden los grandes profesionales médicos es en que es una de las técnicas de rejuvenecimiento más eficaz y segura del mercado, que favorece la prevención de arrugas y, aplicada siempre por manos expertas, garantiza la naturalidad de sus resultados.

En opinión del doctor Jaime Tufet, director médico de Clínica Tufet en Barcelona, “la toxina botulínica es el tratamiento más eficiente en medicina estética”.

“Desde el primer momento, se convirtió en uno de los tratamientos estéticos más demandados y, por ende, también más demonizados. Esto se debe a los excesos de algunas celebrities y a la falta de formación o mala praxis de algunos especialistas, ya que es uno de los tratamientos más eficaces y más seguros que existen para eliminar las arrugas de expresión en las manos correctas”, explica el Dr. Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral IDEI.

“Es necesario desmontar algunos mitos y aportar información sobre la toxina botulínica y su uso para la corrección e, incluso, prevención de las arrugas de expresión”, afirma el Dr. Sanchez Viera.

1) Cambia la expresión de la cara. Falso

BOTOX

Si el tratamiento lo aplica un profesional, que haya recibido formación en el mismo, no tiene por qué suceder. Eso sí, el doctor ha de conocer cómo funciona la musculatura facial y la dosis a aplicar en cada caso, ya que ésta depende tanto de la zona donde aparezcan las arrugas, de la profundidad de las mismas e, incluso, del tipo de piel.

“Si se aplica en los puntos exactos de los músculos faciales y en la dosis adecuada, el resultado será una cara con aspecto más relajado y rejuvenecido, con la mirada más abierta y joven mientras que se conserva toda la naturalidad y expresión del rostro. Nuestros pacientes nos suelen contar que incluso el entorno más cercano (marido, mujer, hijos, amigos) les comenta que tienen ‘muy buena cara’, pero no saben el porqué. Ese es el resultado de los tratamientos con toxina botulínica cuando es aplicado por profesionales” explica el Dr. Miguel Sánchez Viera.

“No hay riesgo de que quede artificial ni cambia la expresión de tu rostro. La gente de tu alrededor solo notará cara de no enfado y de no cansada”, apunta por su parte el doctor Tufet.

2) Previene la aparición de arrugas. Verdadero

Como en todos los tratamientos médico-estéticos, los profesionales insisten en la idea de que más vale prevenir que curar. Por eso, si te aplican toxina botulínica cuando aún no tienen arrugas profundas en tu rostro evitarás un envejecimiento mayor.

Los expertos apuntan a que la utilización a dosis bajas de toxina botulínica en el tercio superior del rostro antes de que aparezcan las primeras arrugas de expresión (sobre los 25 años de media) previene la aparición de las mismas.

“Esto se debe a que al hacer trabajar menos la musculatura facial, se evitará que aparezcan precozmente las arrugas de expresión más habituales, que son las de frente, ceño y alrededor de los ojos”, aclara el director de IDEI.

3) Su uso continuado es perjudicial. Falso

Tal y como apuntan los especialistas, nos encontramos ante un tratamiento estético totalmente seguro y que se puede usar de forma continuada sin ningún perjuicio para el paciente. “De hecho, puede ayudar a ‘envejecer mejor’, es decir, ir cumpliendo años pero con menos arrugas que las que tendríamos de forma natural y con un rostro más descansado”, detalla el doctor Sánchez Viera.

Y hay que tener en cuenta, además, que su uso continuado suele implicar un mayor distanciamiento entre un tratamiento y otro. Tanto es así, que se puede pasar de ser necesario cada 4 meses a solo cada 8 o incluso 10 meses.

4) La duración de sus efectos es diferente en cada persona. Verdadero

Eso sí, este último aspecto del punto anterior hay que tener en cuenta que dependerá de cada persona, pues cada paciente es único. No todos tenemos la misma edad, el mismo tipo de piel, de musculatura facial, de arrugas… es más ni siquiera gesticulamos lo mismo, y cada uno se ha podido hacer, además, tratamientos con anterioridad que también pueden influir en el estado de la piel. Todo ello hace que un tratamiento pueda durar desde 4 meses hasta el doble. Por eso es tan importante el estudio previo de la piel.

“Los especialistas antes de aplicar un tratamiento con toxina botulínica estudiamos el rostro del paciente y le damos una duración aproximada de la duración del tratamiento en base a sus condiciones particulares. Incluso con el paso del tiempo, la duración del tratamiento puede variar en el mismo paciente, por ejemplo, si recurre a él de forma continuada”, explica el experto de IDEI.

5) Se utiliza también para dar volumen al rostro. Falso

BOTOX

En su uso estético, sólo sirve para prevenir o eliminar las arrugas de expresión. En el caso de que el objetivo que perseguimos sea devolver al rostro los volúmenes que se van perdiendo con la edad, hay que recurrir a los rellenos, que en la mayoría de los casos, contienen ácido hialurónico y sustancias que estimulan la producción de colágeno y elastina, producción que cada vez es menor con el paso del tiempo.

6) Los resultados son visibles de forma casi inmediata. Verdadero

Su efecto, dependiendo de la persona, empieza a ser visible entre las 48-76 horas. “Una vez aplicada en 3-10 días se ven los resultados definitivos. En la mayoría de las ocasiones se recomienda espaciarlo en 6 meses”, cuenta el doctor Tufet. A los 15 días se muestra ya el efecto definitivo que el tratamiento tiene sobre las arrugas de expresión.

7) Es un tratamiento doloroso. Falso

Es una de las cuestiones que más se repiten en las consultas de estética. “Muchos pacientes nos hacen esta pregunta porque creen que les va a doler debido a que se aplica en zonas muy cercanas al hueso y a los ojos. Sin embargo, es prácticamente indoloro, ya que las infiltraciones se realizan con unas agujas con un calibre similar al de un cabello”, aclara el Dr. Sánchez Viera.

Además, hay que tener en cuenta que, en casos concretos de pacientes con hipersensibilidad al dolor, se pueden aplicar cremas anestésicas previamente, como se hace en otros tratamientos, por ejemplo, con láser.

8) Puede mejorar el estado de ánimo al verte mejor. Verdadero

La razón es sencilla: al bloquear el músculo corrugador de la frente y el entrecejo, responsables de mostrar gestos tan marcados, como pueden ser el de enfado, preocupación o tristeza, éste se disimula. Y esto tiene un impacto en nuestro cerebro. Al final, se está «impidiendo» a la persona hacer esos gestos, lo que es como si engañáramos a nuestro cerebro. Y el círculo se cierra, pues si nuestro gesto es de sonrisa y alegría esto repercutirá, a su vez, en nuestro estado de ánimo.

9) Hay que tener cuidado a la hora de elegir el lugar y el profesional. Verdadero

BOTOX

Puede parecer una obviedad, pero es que no podemos dejar de repetir que en medicina y cirugía estética, la elección de un profesional con una reputación contrastada, experto en la técnica, es fundamental.

“Es un tratamiento médico, por lo que hay que elegir a un profesional acreditado y con experiencia en el mismo, ya que si no pueden aparecer efectos perniciosos tanto estéticos como para la salud. Además, también es recomendable huir de lugares donde los precios sean muy reducidos, ya que únicamente la compra de un vial ronda los 100-200€, a lo que hay que añadir los honorarios del profesional acreditado para realizar el tratamiento. Precios muy bajos pueden ser señal de un uso fraudulento de la toxina botulínica (dilución) o de que se realiza en un lugar o por un profesional no acreditado para su realización”, concluye el director del Instituto de Dermatología Integral.

Es importante tener en cuenta es que actualmente en nuestro país están aprobadas tres toxinas, Bocouture© de Merz Aesthetics, Vistabel© de Allergan y Azzalure© de Galderma. Hay otras toxinas no autorizadas en España de manera legal, por eso es fundamental solo dejarse asesorar por un buen profesional médico y exigir la información detallada del producto que nos van a aplicar.