Tanto los cambios hormonales como los factores genéticos y el antecedente de uno o dos partos pueden cambiar la morfología y la longitud de los labios menores. Estos cambios pueden no ser sólo visualmente inestéticos, sino que también pueden dar lugar a dolor físico durante las relaciones sexuales, o a sentir incomodidad al practicar algunos deportes.
El momento de realizar una cirugía de la intimidad es algo muy individual, ya sea porque hablamos de problemas estéticos, funcionales, emocionales o por lo tabú del tema.
Tanto los cambios hormonales como los factores genéticos y el antecedente de uno o dos partos pueden cambiar la morfología y la longitud de los labios menores. Estos cambios pueden no ser sólo visualmente inestéticos, sino que también pueden dar lugar a dolor físico durante las relaciones sexuales, o a sentir incomodidad al practicar deportes como correr, andar en bicicleta o montar a caballo.
Si los labios menores exceden en forma moderada a los labios mayores es normal, ya que son necesarios para cumplir con la función de cierre de la vagina, protegiendo su desecación, junto con la entrada de partículas y gérmenes extraños. Pero si la longitud de los labios exceden por varios centímetros (a partir de 4 centímetros son hipertróficos), pueden dan origen a una pérdida de la armonía estética con alteraciones para usar cierto tipo de ropa.
Ninfoplastia
Localizada entre la cirugía estética y la cirugía funcional, la ninfoplastia es el procedimiento que se realiza para reducir la hipertrofia de los labios mayores o menores, una vulva demasiado abierta o una vagina distendida a causa de partos difíciles.
En general, consiste en retirar la piel que se encuentra en exceso. Es una técnica que se realiza bajo sedación anestésica, más anestesia local. El procedimiento dura alrededor de una hora y es totalmente ambulatorio.
Mal realizada, esta operación puede eliminar zonas de alta sensibilidad, modificando la calidad de las sensaciones. Por lo tanto necesita de una técnica segura. Con un dia de reposo es suficiente.
Vaginoplastia
Las mujeres que experimentan cambios a nivel vaginal luego de sus partos, no piensan espontáneamente en una cirugía. Generalmente, lo primero es la consulta con el ginecólogo, y es este quien recurre a la educación perineal con ejercicios musculares específicos.
Aunque en algunos casos esto no es suficiente, y muchas veces suelen ser las secuelas de episiotomía o los músculos perineales demasiado distendidos los que llevan a plantearse el problema desde un punto de vista quirúrgico. Es en este punto donde se comienza a pensar en una vaginoplastia como cirugía para tonificar el plano muscular.
En efecto, este tratamiento es motivado por necesidades sexuales y psicológicas, ya que la relajación de los músculos perineales pueden disminuir las sensaciones de placer durante el acto sexual, tanto para la mujer como para su pareja.
Son cirugías delicadas y deben ser realizadas por personas con experiencia para disminuir las complicaciones posoperatorias como son vagina estrecha, retardos en la cicatrización o alteraciones de la sensibilidad.
La consulta con el ginecólogo siempre será lo recomendable antes de iniciar cualquier tratamiento estético en la zona genital. Muchas veces los músculos pélvicos están tan debilitados que son los que conducen a distintos grados de prolapso genital. Esto no es de índole del cirujano plástico, por ello la consulta con el especialista es indispensable en un primer momento, y será él quien derive a la paciente al cirujano plástico.
La vaginoplastia se realiza con sedación mas anestesia local. Su función es eliminar el exceso de tejido para reducir el diámetro vaginal, y que esta tenga la tensión necesaria obteniendo el aspecto vaginal deseado. Se utilizan hilos de sutura reabsorbible.
Luego de una vaginoplastia, la paciente puede retomar sus actividades cotidianas al tercer dia luego de la intervención. Podrá volver a su actividad sexual a partir de la cuarta semana. La paciente tratada puede quedar embarazada nuevamente sin riesgos futuros.
De hecho, los músculos vaginales reconstruidos funcionan normalmente como si siempre hubieran estado normales. Es más, resulta prácticamente imposible hacer la distinción entre una vagina reconstruida y una vagina natural.
Otras modificaciones estéticas posibles en la zona intima son la lipoaspiracion del monte de Venus, o el relleno con lipotransferencia grasa de los labios mayores hipotroficos secundarios a las involuciones de índole hormonal.
Labioplastia: preoperatorio y posoperatorio.
Labioplastia: preoperatorio y posoperatorio.
Labioplastia: preoperatorio y posoperatorio.
Más info:
Dr. Raúl Grilli
Tel. (011) 4825-9101
drgrilli@outlook.com
www.cirugiaesteticablog.com.ar
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