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¿Cómo hidratar y nutrir la piel para el verano?

Llegó la época de calor en la que hay que intensificar los cuidados de la piel. El agua tiene gran importancia para la piel, y es en estos días en que debemos desarrollar un plan de cuidados intensivos antes de exponernos al sol. Escribe Cosmiatra Mirtha Nievas

Llegó la época de calor y con esta estación tan maravillosa, que nos pinta la vida de colores y flores, nos predisponemos a intensificar los cuidados de la piel. 

Todos sabemos que el agua es elemento esencial para los tejidos y, particularmente, para la piel. Desarrolla funciones diferentes en los dos compartimentos cutáneos básicos: la dermis y la epidermis. 

La dermis contiene alrededor de 15% – 18% del agua del cuerpo humano. Su hidratación disminuye gradualmente con la edad. Gracias a su abundante irrigación constituye una verdadera reserva de agua para el organismo. En la estructura de la dermis, el agua también es indispensable, ya que se liga entre otros al colágeno y a los glicosaminoglicanos y favorece la turgencia y elasticidad de la piel. 

Epidermis

El agua en la epidermis tiene un papel plastificante; existe una relación directa entre su contenido en la capa córnea, su flexibilidad y el medio ambiente. La disminución del agua se traduce en una piel áspera, apagada, con falta de elasticidad. En casos de deshidratación intensa se marcan más las arrugas y, donde la función barrera está alterada se prolongan, la piel se fragiliza y se vuelve más vulnerable a las agresiones externas.

Es importante conocer que la piel tiene necesidad constante de hidratación, nutrición y protección, debido a diferentes factores como los climáticos y ambientales; frío, sol, viento y ambientes cerrados (falta de oxígeno), son los causantes de la pérdida de agua y lípidos de la piel.

Las pieles tipo 1 y 2 son las más afectadas por su características más sensibles: presentan evidentes signos de deshidratación, son visiblemente opacas, ásperas al tacto, con pérdida de elasticidad y turgencia.

Los cuidados

Ahora que sabemos la importancia que el agua tiene para la piel y el deterioro que causa la falta de este elemento tan esencial para la vida, debemos desarrollar un plan de cuidados intensivos antes de exponernos al sol.

Primero, hidratar; segundo, nutrir, y tercero, la protección. Utilizar productos específicos, con gran contenido de agua para cada tipo de piel, que reparan y fortalecen el manto hidrolipídico que recubre la superficie. Esta cumple funciones de barrera que nos protege contra la penetración de sustancias, pérdida de agua y radiaciones solares.

Consejo: beber 2 litros de agua para mantener nuestra vida saludable.