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Antioxidantes y radicales libres

Los antioxidantes son utilizados para neutralizar a los radicales libres, producidos por las células y vinculados a diversas enfermedades. Los antioxidantes son utilizados para neutralizar a los radicales libres, producidos por las células y vinculados a diversas enfermedades.

Radical libre

Se define como radical libre a cualquier especie química que contenga electrones desapareados en los orbitales que participan de las uniones químicas. Los radicales libres pueden ser formados tanto por la pérdida como por la ganancia de un electrón. En el primer caso se trata de una oxidación, y en el segundo, de una reducción. También se forman radicales cuando se rompe la unión covalente entre dos átomos, de modo que los dos electrones que son compartidos por la unión se separan y queda uno en cada átomo.

Sea cual fuere el mecanismo de la formación de un radical, el electrón en más o en menos desestabiliza al átomo, ya que aumenta su contenido energético y lo torna muy reactivo. Como su tendencia espontánea es volver al estado de menor energía, cediendo o recibiendo electrones, reacciona rápidamente con otros átomos o moléculas que se encuentren cerca.

Radical superóxido

Uno de los radicales libres que se producen normalmente en los seres vivos es el 02. Denominado radical superóxido, consiste en una molécula de oxigeno que ha adquirido un electrón adicional. Este radical libre es uno de los productos finales de la respiración celular, la cual tiene lugar en las mitocondrias, corpúsculos que se encuentran en el interior de las células. Durante esa respiración, la mayor parte del oxígeno que llega a las mitocondrias es completamente reducido (adquiere electrones) y se transforma en agua. Sin embargo, aproximadamente un 5% del oxígeno se reduce sólo parcialmente, con la consecuente producción del radical superóxido. Esta especie activa puede, a su vez, originar otros radicales libres.

Los radicales libres son extremadamente inestables y de corta vida (duran millonésimas de segundo). Cualquier molécula que se encuentre en su vecindad inmediata se verá afectada y se transformará, a su vez, en un radical libre, lo que desata una reacción en cadena.

Lipoperoxidación

Cuando tales especies activas se producen en la membrana celular, predomina la reacción en cadena de la lipoperoxidación, proceso por el cual se oxidan (ceden sus electrones a los radicales) las moléculas de ácidos grasos, principales componentes de las membranas con el consecuente daño a las mismas.

El proceso de lipoperoxidación es una reacción que, una vez comenzada, se mantiene a sí misma. Los productos finales de esta reacción también contribuyen al efecto tóxico producido.

En determinadas circunstancias, la producción de radicales libres puede aumentar en forma descontrolada, situación conocida con el nombre de estrés oxidativo. El concepto expresa la existencia de un desequilibrio entre las velocidades de producción y de destrucción de las moléculas tóxicas que da lugar a un aumento en la concentración celular de los radicales libres.

Agentes antioxidantes

La evolución ha hecho que las células dispongan de mecanismos de protección del efecto nocivo de los radicales libres basado en un complejo mecanismo de defensa constituido por los agentes antioxidantes.

Estos pueden ser mecanismos enzimáticos, llamados antioxidantes endógenos (que incluyen a las enzimas superóxidodismutasa, catalasa, glutatión peroxidasa y coenzima Q) o los antioxidantes exógenos, que ingresan al organismo por la vía de los alimentos. Cuando llegan a las células, se depositan en sus membranas y las protegen del daño. Tal es el caso de las vitaminas E y C.

A diferencia de los antioxidantes enzimáticos, estos otros reaccionan con los radicales libres y modifican su estructura, es decir, los «capturan» o neutralizan, y se oxidan en el proceso.

Finalmente, algunos metales, como selenio, cobre, zinc y magnesio, que en ocasiones forman parte de la estructura molecular de las enzimas antioxidantes, también son fundamentales en este mecanismo de protección celular.

De los resultados obtenidos se trata de sugerir o encontrar nuevas estrategias para el tratamiento de enfermedades y/o recomendar el uso de antioxidantes como medicina preventiva o adicional al tratamiento específico de las mismas.

Antioxidantes versus radicales libres

Hay un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos) llamadas antioxidantes, que bloquean el efecto dañino de los radicales libres.

A partir de la dieta, la mayoría de los antioxidantes se encuentra en alimentos vegetales, lo que explica parte de las acciones saludables de frutas, legumbres, verduras y hortalizas y cereales integrales. Los estudios sobre antioxidantes se centran principalmente en la vitamina C, Vitamina E, Beta-carotenos, Flavonoides, Selenio, Zinc y Cobre.

Una alimentación “antioxidante”

– Vitamina C: kiwi, mango, piña, cítricos, melón, frutillas, pimientos, tomate, verduras y hortalizas en general.

– Vitamina E (tocoferol)
: aceite de germen de trigo, aceite de soja, germen de cereales o cereales de grano entero, aceite de oliva, vegetales de hoja verde y frutos secos.

– Beta-caroteno
: perteneciente a la familia de los carotenoides presentes en los vegetales, el organismo es capaz de transformarlo en vitamina A, de ahí su denominación Provitamina A. Posee conjuntamente las propiedades de la vitamina A y de los antioxidantes que actúan sobre los radicales libres. Se encuentra en verduras de color verde o de coloración rojo-anaranjado-amarillento y ciertas frutas cmo cerezas y melón.

– Flavonoides
: comprenden a los flavonoles, los antocianidoles y a las flavonas, colorantes naturales con acción antioxidante que constituyen el grupo más importante de la familia de los polifenoles, muy presentes en el mundo vegetal. Activan las enzimas glutation peroxidasa y catalasa, antioxidantes naturales presentes en el organismo. Se encuentran en verdura de hoja verde, frutas rojas, moradas y cítricos.

– Isoflavonas
: presentes en la soja y algunos de sus derivados, como el tofu.

-Acido alfa-lipoico
: es un carotenoide extraído de algunas verduras y frutas, que ayuda a neutralizar los efectos de los radicales libres en el organismo, potenciando las funciones antioxidantes de las vitaminas C, E y de la enzima glutation peroxidasa. Abunda en el tomate.

– Selenio
: vinculado al funcionamiento de la glutation peroxidasa, se lo encuentra en carne, pescado, mariscos, cereales, huevos, frutas y verduras.

– Cobre: hígado, pescado, marisco, cereales completos y vegetales verdes.

– Zinc
: carnes, vísceras, pescado, huevos, cereales completos y legumbres.